El síndrome vespertino en la demencia: cuando llega la noche y todo se complica

Durante el día todo ha transcurrido con relativa normalidad. Pero empieza a caer la tarde y algo cambia. La persona está más inquieta, pregunta repetidamente qué hora es, quiere salir de casa o se muestra más irritable. Llega el momento de acostarse y se niega: “No tengo sueño”, “yo no me voy a la cama”.

Para muchas familias que conviven con una demencia, esta escena resulta muy familiar.

El síndrome vespertino en la demencia, también conocido como sundowning, describe un aumento de la confusión, la inquietud, la irritabilidad o la agitación que puede aparecer al final de la tarde y prolongarse durante la noche. No todas las personas con demencia lo experimentan ni se manifiesta siempre de la misma manera.

Y cuando aparece, no solo altera el descanso de la persona. También puede convertir las últimas horas del día en uno de los momentos más difíciles para quienes la acompañan.

¿Por qué ocurre al caer la tarde?

No existe una única causa. El cansancio acumulado, las alteraciones del ritmo sueño-vigilia, una iluminación insuficiente, demasiados estímulos durante el día o los cambios en las rutinas pueden influir.

Pero antes de atribuirlo todo a el síndrome vespertino en la demencia, conviene detenerse y observar. A veces la inquietud está expresando algo mucho más sencillo: hambre, sed, necesidad de ir al baño, dolor, frío, miedo o malestar.

Por eso, ante un cambio brusco de comportamiento o un empeoramiento importante, es recomendable consultar con un profesional sanitario para descartar otras causas.

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Cuando insistir no funciona, cambia el foco

Imaginemos que ha llegado la hora de dormir.

—Vamos, es hora de acostarse.
—No. Yo no me voy a la cama.

Volvemos a intentarlo. Explicamos que es tarde. Insistimos. Intentamos convencerle.

Y cuanto más insistimos, mayor es su resistencia.

En esos momentos puede ser más útil dejar de hablar de la cama y cambiar el foco de atención.

“¿Me acompañas a la cocina a por un vaso de agua?”

Una propuesta sencilla puede ayudar a romper ese momento de ofuscación. Una vez que la persona se ha levantado y su atención está en otra cosa, podemos acompañarla con calma, disminuir los estímulos, pasar por el baño si lo necesita y favorecer poco a poco la transición hacia el dormitorio.

No se trata de engañar. Se trata de comprender que, cuando determinadas capacidades cognitivas están alteradas, razonar, corregir o insistir una y otra vez no siempre funciona. Redirigir la atención puede evitar una confrontación innecesaria y facilitar ese momento.

Preparar la noche empieza mucho antes

Mantener unos horarios relativamente estables, favorecer la actividad y la exposición a la luz natural durante el día, evitar siestas demasiado largas o tardías y procurar un ambiente más tranquilo al acercarse la noche son algunas medidas que pueden ayudar. También podemos ir bajando poco a poco los estímulos: apagar la televisión con tiempo —especialmente si el contenido resulta muy estimulante—, disminuir el ruido y mantener una luz suave pero suficiente.

También importa cómo nos acercamos. Hablar despacio, evitar discusiones y transmitir calma puede resultar más eficaz que intentar imponer una rutina.

En el cuidado de personas mayores con demencia, tanto para las familias como para los profesionales de ayuda a domicilio, observar es fundamental. Lo que funciona hoy quizá mañana no funcione igual. Conocer a la persona, sus hábitos, aquello que la tranquiliza y las situaciones que suelen desencadenar su inquietud nos irá dando pistas.

El síndrome vespertino en la demencia puede resultar agotador para toda la familia, especialmente cuando las dificultades para acostarse o los despertares se repiten noche tras noche.

En Amanecer Cuida de Ti acompañamos a personas mayores y sus familias en Jerez de la Frontera, El Puerto de Santa María y otras localidades cercanas, y sabemos que estos momentos pueden convertirse en uno de los mayores desafíos del día a día.

No siempre podremos evitar que ocurra. Pero comprender qué puede haber detrás de esa conducta y aprender otras maneras de responder puede ayudarnos a afrontar esas horas con menos confrontación y algo más de calma.

Nuestro compromiso

En Amanecer Cuida de Ti creemos que cuidar también empieza por comprender.

Por eso compartimos información útil, basada en la evidencia científica y explicada de forma sencilla, para ayudar a las familias a cuidar con más tranquilidad.

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